miércoles, 11 de noviembre de 2015

El Diwali: de los comercios al Templo

Los primeros hindúes se instalaron en Ceuta en el año 1892, aunque con anterioridad ya venían para comerciar. La festividad se celebraba en los bazares.

Aunque la esencia de la celebración del Diwali se mantiene año tras año, los hindúes han ido cambiando su forma de festejarlo. En sus orígenes en la ciudad, la celebración se llevaba a cabo principalmente en los comercios, ya que no existía el Templo, en torno al que giran los actos en la actualidad y hace posible que un mayor número de ceutíes de otras confesiones religiosas conozcan el Diwali y a la Comunidad Hindú. Tal y como explicó en declaraciones a este medio el presidente de la Comunidad Hindú, Ramesh Chandiramani, según datos del Padrón Municipal, los primeros hindúes se instalaron en Ceuta en el año 1892. Con anterioridad algunos habían venido a realizar operaciones comerciales. El primer matrimonio se estableció en la ciudad en la década de 1920, y en 1947 la presencia se hizo notable, unas llegadas que se produjeron con motivo de la independencia de la India y Pakistán. “Muchísimos matrimonios en los que el hombre trabajada en Ceuta, Tánger o Tetuán, al ver que había una independencia y que nuestra región se quedó con Pakistán, se vieron forzados a salir para la India y al año, más o menos, pues las personas que estaban trabajando aquí se trajeron a sus familias. A partir de 1947 es cuando hay muchísima más presencia porque se crean bienes y raíces dentro de la ciudad. Todo el mundo piensa volver a la India, pero los hijos han nacido y ya estamos en la quinta generación nacida en Ceuta, por lo tanto ya tenemos un arraigo muy, muy, muy importante dentro de la ciudad”, explicó, para añadir que ya sólo se piensa en volver para ir “de vacaciones o de turismo”. En los primeros años la celebración se hacía en los comercios, donde los hindúes preparaban un tapeo típico e invitaban a sus amigos. Las tiendas y las viviendas se convertían en el templo y allí se llevaban a cabo los rezos, algo que aún se realiza. Chandiramani recuerda los tiempos en que la calle Real estaba llena de bazares y los hindúes iban “de tienda en tienda” degustando las tapas y celebrando así el Diwali. Después se comenzó a hacer una fiesta parecida a la que el pasado sábado se celebró en el Parador Hotel La Muralla. Anteriormente se hacía en el ‘Caballa’ y en un restaurante que se ubicaba frente a la playa Benítez. Ahora, la Comunidad Hindú organiza un amplio programa en el que también participan las autoridades y personas de otras confesiones religiosas.

Un programa para celebrar y dar a conocer la cultura
Este año, la Comunidad ha desarrollado un programa extenso. El jueves de la pasada semana se realizó el almuerzo de mujeres de la Comunidad en el Hotel Ulises. Ya por la tarde se produjo la inauguración oficial del alumbrado ornamental, con baile de la Escuela de Danza María José Lesmes. Seguidamente, en el Templo Hindú se realizó una oración y una charla sobre el significado del Diwali. Ya el sábado se llevó a cabo en el Hotel Parador La Muralla el tradicional almuerzo, que tuvo una gran participación. En este acto, los más pequeños de la Comunidad tuvieron la oportunidad de mostrar con sus bailes lo que han trabajado en los ensayos. A partir del lunes se viene celebrando la festividad en el ámbito familiar (Dhantera) y hoy se festeja el día más importante, el Diwali.

Noticia extraída del diario el Faro de Ceuta.

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